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domingo, 15 de junio de 2014

LA CURVA DE DEMANDA


Oímos hablar mucho de la oferta y la demanda. En economía es lo que determina la cantidad y precio de los distintos bienes con los que nos encontramos en el mercado. Hay distintos tipos de mercados, según haya más o menos oferentes, demandantes, información… Pero hoy hablaremos de la demanda.
Podríamos definir la demanda como la cantidad de un bien que un consumidor desea. Podemos partir de la demanda de un individuo y sumando la demanda de todos los individuos llegaríamos a la demanda del mercado.

Partamos de la demanda de un individuo. La forma habitual de representarla es viendo la cantidad que se desea en base al precio de ese bien. Supongamos que a Arturo le gusta ir al cine los fines de semana. Si las entradas costasen 5 €, Arturo dice que irá 3 veces cada mes, pero que al precio de 10 € solo irá una vez. ¿Cómo lo representamos? Lo haríamos en el siguiente eje de coordenadas:



 Donde en el eje horizontal tenemos las cantidades demandadas y en el vertical los precios. Vemos que la curva va disminuyendo. Esto tiene 2 motivos. La primera es que a medida que aumenta su precio, Arturo puede dedicar ese dinero a otras actividades de ocio alternativas. Si le gusta el teatro, puede que si el cine es barato, decida siempre ir a ver películas. Pero a medida que aumenta el precio, si el del teatro se mantiene fijo, puede dejar de ir al cine para ir al teatro. La segunda es que al aumentar los precios, disminuye la capacidad de gasto y por tanto no puede consumir tantas entradas de cine.

Para obtener la demanda del mercado sumariamos todas las demandas individuales. Habrá personas que aunque aumente el precio del cine seguirá yendo al mismo sacrificando otras cosas y personas que ante un aumento del precio deje de ir.

precio
cantidad
3
1000
5
800
7
600
10
350
13
100

 



Pero, ¿solo están como variables los precios y las cantidades? Obviamente no. Los gráficos anteriores son bajo la condición “ceteris paribus”. Esto no es un conjuro mágico de Harry Potter, significa “que las demás variables permanecen constantes”. Por tanto, la renta, otros precios, preferencias,.. se han mantenido sin variación. Pero estas variables varían a lo largo del tiempo. Veamos algunos casos.

-          Cambio en la renta. Imaginemos que la jefa de Arturo le sube el sueldo (he dicho que imaginemos, en economía es importante la imaginación por muy inverosímil que parezca la hipótesis). En ese caso, a un mismo precio de las entradas, Arturo tendrá más dinero y podrá ir más veces al cine. Si tiene sus necesidades básicas cubiertas (comida, ropa,…) el aumento será mayor. Si andaba un poco justo, esta subida de sueldo tendrá que repartirse entre estas necesidades básicas y el ocio. ¿Cómo se refleja en nuestra curva? Pues mediante un desplazamiento a la derecha: a un mismo precio, le corresponderán más entradas consumidas.

 

-          Subida de precios. Ahora vamos a ver la situación en la que los sueldos no han cambiado en los últimos años. Arturo y bastante gente sigue percibiendo el mismo dinero a final de mes (eso si han tenido suerte de que no se lo disminuyan o les hubiesen despedido). ¿Seguirán acudiendo al cine el mismo número de veces? La respuesta es clara: no. Como dice mi abuela cuando regresa de la compra, cada vez cunde menos el dinero en el mercado. Y como casi siempre, las abuelas tienen razón. ¿Por qué? Por la subida de los precios. Si mantenemos constante la renta, al subir los precios tenemos menor capacidad adquisitiva y por tanto nuestra renta real ha disminuido. Puesto que lo prioritario será mantener el consumo en comida, el transporte para ir a trabajar tendrá que seguir produciéndose, gastaremos menos en ocio, entre ello en cine. Ahora la curva de demanda se desplazará a la izquierda.

precio
cantidad1
cantidad2
3
1000
900
5
800
700
7
600
500
10
350
250
13
100
0

 
 

Como vemos en estos ejemplos, a un aumento de la renta, aumenta su consumo. Estos son los bienes normales. Pero también hay bienes de los cuales al aumentar nuestra renta disminuye su consumo. Estos son los bienes inferiores. En general son los bienes de menor calidad o que son baratos pero no nos gustan mucho. Si vemos el consumo de lentejas en momentos como pudo ser la postguerra fue superior al de ahora. A medida que aumenta la renta, se puede reducir la cantidad de lentejas que se echaba en la cazuela y podría añadirse carne, chorizo,.. También puede ocurrir con la ropa. A menor renta las tiendas de precios más baratos y menor calidad aumentan sus ventas. Si tu renta aumenta, posiblemente acudas más a otro tipo de tiendas.

También la variación del precio de un bien puede influir en el consumo de otro, aunque el precio de este último permanezca constante. Supongamos que sube la gasolina. Entonces la demanda de automóviles disminuye, pues la gente considere que su uso va a ser más caro. Estos se denominan bienes complementarios. Por otro lado, con la subida de la gasolina, la gente posiblemente use más el tren o transporte público (si estos mantienen fijos sus precios). A estos los denominamos bienes sustitutivos.

-          La publicidad. Las distintas marcas, anunciando sus productos, en base a lo visto hasta ahora ¿Qué pretenden? Lo que intentarán es que deseemos más un producto y, a un mismo precio, demandemos más. Por tanto, el objetivo es desplazar la curva de demanda hacia la derecha.

Para obtener el precio en el mercado, esta curva de demanda se tiene que cruzar con la curva de oferta. Esto lo veremos en otra entrada.

 

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